La Agencia Europea de Sustancias Químicas (ECHA) ha iniciado dos consultas públicas en el marco del Reglamento de Productos Biocidas de la Unión Europea (EU BPR), con el objetivo de recopilar información sobre la disponibilidad de alternativas a los principios activos imidacloprid y tebuconazole. Estas consultas forman parte del proceso regulatorio previo a decisiones que podrían derivar en restricciones o prohibiciones de uso dentro del mercado europeo.
Imidacloprid ha sido identificado como un posible candidato a sustitución para productos biocidas del tipo 18, asociados principalmente al control de insectos. Según el Artículo 10(1) del EU BPR, una sustancia entra en esta categoría cuando existen preocupaciones relevantes para la salud humana, la salud animal o el medio ambiente. En estos casos, los productos que la contienen solo pueden seguir autorizados si se demuestra que no existen alternativas viables que sean suficientemente eficaces, presenten un riesgo global significativamente menor y no impliquen desventajas económicas o prácticas importantes. La consulta pública sobre imidacloprid permanecerá abierta hasta el 9 de febrero de 2026.
En paralelo, ECHA ha iniciado una consulta relacionada con tebuconazole, una sustancia que cumple al menos uno de los criterios de exclusión definidos en el Artículo 5(1) del EU BPR. Normalmente, este tipo de clasificación impediría su aprobación para uso en productos biocidas. Sin embargo, la normativa europea contempla excepciones cuando el riesgo de exposición es considerado insignificante, cuando la sustancia es esencial para prevenir un peligro grave para la salud humana, animal o el medio ambiente, o cuando su no aprobación tendría un impacto negativo desproporcionado para la sociedad. Bajo estas condiciones, la sustancia puede avanzar en el proceso regulatorio, aunque queda automáticamente considerada como candidata a sustitución. La consulta pública para tebuconazole, aplicable a productos del tipo 8, estará abierta hasta el 13 de febrero de 2026.
Las consultas buscan recopilar información técnica y práctica sobre alternativas químicas y no químicas, su eficacia, riesgos asociados y viabilidad económica. Esta información será utilizada por ECHA antes de emitir su opinión a la Comisión Europea sobre la aprobación o renovación de estas sustancias.
Es importante destacar que estas consultas y sus resultados aplican únicamente en el marco del EU BPR, vigente en territorios como Irlanda del Norte, y no son aplicables bajo la regulación británica (GB BPR). En conjunto, estas iniciativas reflejan la tendencia de la Unión Europea hacia un control más estricto de sustancias con mayor perfil de riesgo, lo que puede tener implicancias relevantes para productores, exportadores y estrategias de manejo de pesticidas orientadas al mercado europeo.